|
 |
| REPORTAJES |
ACTUALIDAD |
Ed. 469 |10
|
 |
El decretazo para reducir el gasto público del gobierno hunden al sector farmacéutico
El 35% de las farmacias cordobesas están empujadas al cierre
La rebaja en el precio de medicamentos impuesta por el Gobierno pone en jaque a las boticas de zonas rurales y barrios modestos mientras el resto tendrán pérdidas que superarán el 16 por ciento de sus ingresos anuales
Laura Pérez l.perez@lacalledecordoba.com
La reducción de precios de los medicamentos aprobada por el Gobierno, dentro de su paquete de medidas anticrisis de urgencia, amenaza con desmontar el sector farmacéutico. Según los cálculos que ya maneja el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Córdoba, Fernando Grande, la rebaja de un 25 por ciento en los medicamentos genéricos y de un 7,5 por ciento para aquellos dispensados con cargo a la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud impuesta por el Gobierno va a provocar que aproximadamente un 35 por ciento de las 394 boticas que hay en la provincia entren en bancarrota y estén abocadas al cierre, y que el resto sufra pérdidas que en el mejor de los casos superarán con creces el 16 por ciento de sus ganancias anuales.
Y es que, el hecho de que Andalucía haya sido pionera en la prescripción de medicamentos genéricos a través del Servicio Andaluz de Salud provocará no sólo un agujero en la supervivencia de las farmacias sobre el que ya está alertando el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Córdoba sino que además, como asegura Grande, tendrán un coste económico y social, a medio plazo, que “puede ser mayor que el pretendido ahorro del Gobierno” y que además, repercutirá en la calidad del servicio y en las prestaciones complementarias que las farmacias cordobesas ofrecen a sus clientes.
Graves perjuicios
Precisamente las farmacias más afectadas por los recortes son aquellas de mayor valor para el modelo asistencial andaluz. Es decir, aquellas más modestas que sobreviven en los barrios humildes y en entornos rurales y aldeas, cuyos titulares viven por y para el negocio garantizando que los medicamentos lleguen a todos los usuarios del Servicio Andaluz de Salud. Farmacias que, según los cálculos del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Córdoba, conforman el 35 por ciento del total de las que hay en la provincia y cuyo futuro pende de un hilo.
Pilar Bujalance ha sido la farmacéutica de El Guijo desde 1984, 24 horas al día y los 365 días del año. En su caso, los decretos impuestos por el Gobierno para ahorrar en gasto farmacéutico tendrán una consecuencia clara que cambiará el rumbo de su profesión y de su vida: “voy a cerrar. Después de tanto tiempo entregando mi vida por mantener el negocio y seguir atendiendo a los vecinos del pueblo no puedo más. Me está costando el dinero”, asegura.
Y es que, para negocios como el de Pilar, dónde sus ventas dependen única y exclusivamente de los medicamentos con receta, la rebaja en el precio de genéricos y fármacos prescritos por la Seguridad Social, unida a la bajada de prescripciones que en los últimos meses se está produciendo desde el Servicio Andaluz de Salud como medida de ahorro supondrá que pierdan una media de ochocientos euros mensuales. Una cantidad que evidentemente, las sitúa en la quiebra, asegura Grande.
Aunque las consecuencias más extremas se verán en estos negocios, en el caso de las farmacias de mayor tamaño el agujero también tendrá un grave perjuicio. Andrés Pérez, propietario de una botica en la avenida Blas Infante, asegura que en casos como el suyo, dónde los fármacos por prescripción médica del SAS suponen entre el 65 y el 70 por ciento de sus ventas mensuales, el recorte anticrisis en fármacos supondrá pérdidas de hasta 1.700 euros mensuales y de más de 12.000 euros anuales.
Esta cantidad, que según las estimaciones del Consejo Andaluz de Farmacéuticos, alcanzarán los 2.500 euros de media, equivale aproximadamente al sueldo de un trabajador y aunque en el caso de Andrés Pérez, aún no se ha planteado prescindir de ninguna de las dos auxiliares que trabajan con él, sí que la pérdida de empleo será otra de las graves consecuencias que traerá el recorte al sector farmacéutico.
En opinión de Andrés, la Administración ha cometido una auténtica “agresión contra los farmacéuticos” pues frente al recorte, asegura que no han tenido en cuenta el esfuerzo de colaboración que ha mostrado el sector para implantar innovaciones como la receta electrónica, cuya puesta en marcha, según Grande, supuso una inversión de al menos 6.000 euros para cada titular; la dispensación de la prescripción por principio activo que desde 2010 viene suponiendo un importante ahorra a las arcas públicas o la colaboración desinteresada que a diario muestran en las campañas sanitarias.
Daños colaterales
El tijeretazo contra el sector farmacéutico tendrá además una enorme repercusión en la calidad del servicio que las farmacias prestan a sus clientes. Con la pérdida de ganancias y de personal, tal y como asegura Fernando Grande, todas las boticas, grandes y pequeñas, ya se plantean reducir todas las aportaciones que hacen a la Sanidad pública tanto en medios materiales, como en tiempo y dinero.
De hecho, asegura, “vamos a vernos obligados a dejar de participar en todas las campañas del SAS, a dejar de prestar servicios como las pruebas diagnósticas y de actuar como asesores para muchos enfermos. No podemos hacer que los farmacéuticos tengan gastos que no les rentan beneficios cuando nos están recortando”, asegura.
Por otro lado, la pérdida de beneficios quitará margen a los titulares de las boticas para mantener un estocaje completo y por tanto, no son pocos los que, como Andrés Pérez, ya alertan de que podrán faltar medicinas en sus almacenes pues la capacidad de éstos para mantener un estocaque completo y al servicio de sus clientes ya se ha reducido.
En definitiva, las inversiones desorbitadas, la necesidad de empleados y servicios al cliente que forman el día a día de las farmacias cordobesas caerá en picado y como consecuencia, asegura Fernando Grande, “el ahorro que ha impuesto el Gobierno saldrá más caro a los usuarios del Sistema Andaluz de Salud y a la Administración a medio plazo”.
|
 |
 |
 |
 |
Exigen una revisión de la lista de fármacos con receta
Los farmacéuticos cordobeses y andaluces han exigido a la Administración que aumento el número de medicamentos que se venden sin receta pues tal y como asegura el presidente del Colegio, Fernando Grande, “resulta absurdo que el SAS siga recetando medicamentos como el ibuprofeno”.
Aunque esto no resolvería la situación de crisis que viven las farmacias andaluzas, añade Grande, “sí que resarciría de alguna forma el varapalo que nos han dado”.
Por otro lado, Fernando Grande considera injusto que el Servicio Nacional de la Seguridad Social continúe autorizando medicamentos que no ofrecen novedad terapéutica alguna pues ya existen otros en el mercado que cumplen su función y de hecho, exigen a la Administración que al menos no los financien pues obligan al sector a mantener un estocaje sin beneficios.
|
|
 |
 |
|
 |
|