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ACTUALIDAD |
Ed. 451 |14
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Problemas en atención a domicilio por falta de personal sanitario
Médicos y enfermeros denuncian que tienen que demorar las citas o visitar a pacientes fuera del horario laboral con sus vehículos particulares debido a la presión asistencial que registra Atención Primaria
Antonio Higuera a.higuera@lacalledecordoba.com
La presión asistencial que sufren los profesionales sanitarios de los centros de Atención Primaria del Servicio Andaluz de Salud (SAS) está mermando seriamente el funcionamiento de servicios tan importantes como la atención domiciliaria programada y los avisos domiciliarios, una asistencia que médicos y enfermeros prestan a diario y que está orientada al seguimiento de usuarios con patologías crónicas e invalidantes, en su mayoría personas mayores, así como a aquellas urgencias médicas que impiden a los pacientes acudir al centro de salud.
Solo durante 2009, se llevaron a cabo en la capital 30.33 visitas y avisos médicos y 131.284 asistencias domiciliarias por parte del personal de enfermería. No obstante, según denuncian las principales organizaciones sindicales, la masificación de las consultas y la ampliación de la cartera de servicios de Atención Primaria obliga con demasiada frecuencia a los sanitarios a retrasar las citas a domicilio o a llevarlas a cabo fuera del horario habitual de trabajo ante la imposibilidad de atender toda la demanda asistencial.
La Atención Primaria, al límite
“Los médicos se ven desbordados a diario por la cantidad de consultas que tienen que pasar dentro de su cupo habitual de pacientes, de ahí que muchas de las visitas a domicilio que están programadas las tengan que hacer después de las 3 de la tarde”, comenta Pilar Bartolomé, del Sindicato Médico, quien recuerda que “la atención que prestan los médicos fuera del horario de trabajo no se cobra”.
La agenda que habitualmente tiene que atender un médico de familia está compuesta en su mayor parte por consultas programadas, aunque a estos pacientes también se suman todos aquellos que llegan a última hora sin cita y que tienen que ser atendidos en virtud del decreto de ‘demora cero’ puesto en marcha por el SAS. Por último, avisos domiciliarios, visitas a hogares particulares y centros geriátricos y toda una serie de programas de salud (control de embarazadas, niño sano, diabéticos, etcétera) conforman el grueso de la atención de galenos y personal de enfermería.
Aunque el cupo de pacientes que tiene asignado un médico en Atención Primaria ronda las 1.500 tarjetas sanitarias -las organizaciones sindicales consideran que esta cifra es superior-, la edad de los usuarios, que es uno de los factores que más influye en la presión asistencial, varía en función de las zonas de la ciudad.
Si a esto unimos que el SAS acostumbra a no sustituir las bajas laborales de médicos y enfermeros, el resultado es que barrios como Levante o Fuensanta se han convertido en dos de los puntos que registran actualmente mayor presión asistencial, apuntan desde el Sindicato Médico.
Grave carencia de recursos
La caótica situación que atraviesan los puntos de Atención Primaria se vislumbra claramente en los resultados del último informe elaborado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre centros de salud, de donde se desprende que la atención a domicilio es el servicio peor valorado por los pacientes.
Y es que, en el caso de la provincia, el déficit de personal se ve más agravado aún por una carencia de materiales y medios del todo imprescindibles para poder llevar a cabo una atención a domicilio de calidad. “No tenemos medio de transporte para hacer las visitas y los enfermeros tenemos que utilizar nuestros vehículos para poder desplazarnos a los pueblos y aldeas de las zonas rurales”, denuncia Francisco Gavilán, delegado del Sindicato de Enfermertía Satse en el Distrito Córdoba Sur, “a pesar de que en nuestros contratos no estamos obligados a utilizar los coches particulares”.
Los enfermeros advierten de que todos estos desplazamientos “han aumentado exponencialmente durante los últimos años”, sobre todo desde la entrada en vigor de la Ley de Dependencia, que contempla que ha de ser el personal de enfermería de Atención Primaria quien valore el grado de autonomía de los demandantes. “Estamos tan sobrecargados de trabajo que a menudo no podemos dar abasto con la atención a domicilio”, reconoce Gavilán, quien también critica que “no se cubren las bajas laborales”.
El último punto de controversia es la falta de materiales de uso tan habitual como pueden ser los paños esterilizados, lo que, por ejemplo, obliga a los profesionales de enfermería a “tener que utilizar el envoltorio de los guantes estériles a la hora de practicar sondas a los pacientes”. Según afirma Satse, a pesar de las reiteradas denuncias que se han presentado, aún no se ha subsanado este déficit.
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El Consejo Andaluz de Médicos pide una reforma de la Atención Primaria
El presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Médicos, Juan José Sánchez Luque, ha manifestado la necesidad de acometer una “segunda reforma” en Atención Primaria dado el “enorme desgaste” que tiene para los profesionales el sistema actual de atención, el cual, a juicio de Sánchez Luque, “sobrevive por el esfuerzo de los profesionales”.
Bajo esta misma premisa, el responsable del máximo órgano colegial de los galenos andaluces ha vuelto a reivindicar la necesidad de dignificar la profesión sanitaria.
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