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ACTUALIDAD |
Ed. 441 |14
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El SAS ‘presiona’ para que los sanitarios se vacunen
Los profesionales continúan recelando de la conveniencia y efectos secundarios del inyectable contra el virus, mientras que las autoridades sanitarias advierten de que se trata de un acto de responsabilidad social
Antonio Higuera a.higuera@lacalledecordoba.com
La campaña de vacuna ción contra la gripe A echa a andar esta semana y el Servicio Andaluz de Salud (SAS) todavía no las tiene todas consigo. Y es que las autoridades sanitarias andaluzas se enfrentan a una peliaguda situación a la vista de que gran parte de los profesionales sanitarios no están por la labor de que se les suministre el inyectable contra el nuevo virus.
Este semanario informaba días atrás de que gran parte de los profesionales del SAS, los cuales están incluidos dentro de los grupos de riesgo y tienen preferencia para recibir el controvertido tratamiento, recelaban de la conveniencia de este fármaco y de sus posibles efectos secundarios, a pesar de que las principales organizaciones sanitarias a nivel nacional e internacional aconsejan la vacunación.
Pues bien, al Servicio Andaluz de Salud no le ha quedado más remedio que tratar de ‘presionar’ a la plantilla sanitaria para que se conciencien de la necesidad de vacunarse a partir del día 16 de noviembre. Al menos eso es lo que se desprende de las circulares remitidas a la direccion de los centros de Atención Primaria, en las que se detalla cómo ha de llevarse a cabo la organización de la campaña vacunación.
Controversia a nivel nacional
En este documento informativo, vuelve a hacerse hincapié en que “es importante insistir en la necesidad de vacunar al personal que trabaja en centros sanitarios para evitar la transmisión de la gripe a pacientes con alto riesgo de complicaciones”, al tiempo que informa de que se establecerá “un sistema de recogida de información manual” para conocer la cobertura de personal que trabaja en centros sanitarios vacunado de la nueva gripe.
Dentro del grupo de riesgo calificado como personal sanitario, se incluye a todos los trabajadores que presten sus servicios en centros médicos u hospitalarios, ya sean públicos o privados, así como al personal de las residencias de la tercera edad y de centros que atiendan a población vulnerable.
No obstante, la reiterada advertencia del SAS y del Ministerio de Sanidad contrasta con la opinión mostrada por diversos representantes de instuciones médicas a nivel nacional a lo largo de los últimos meses. El último de ellos el presidente del Consejo General de Colegios de Mëdicos de Castilla y León, Luis Villarig, quien señaló días atrás que la vacunación del personal sanitario es una cuestión “personal” y eludió recomentar el tratamiento a sus colegas.
Citas telefónicas para vacunarse
En cuanto al resto de la población, el SAS ha informado de que los ciudadanos que pertenezcan a los grupos de riesgo pueden ponerse en contacto con el teléfono de Salud Responde (902 505 060) o con su centro de Atención Primaria para obtener una cita previa.
Dentro de los grupos definitivos catalogados por el Consejo Interterritorial de Sanidad se encuentran: los trabajadores sociosanitarios (centros de salud, hospitales, farmacias, ópticas, ortopedias, residencias de mayores y centros de enfermos crónicos), personas que trabajan en servicios públicos esenciales (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Bomberos, Protección Civil, Emergencias Sanitarias e Instituciones Penitenciarias), mayores de 6 meses de edad con condiciones clínicas especiales (enfermos cardiovasculares -excepto hipertensos-, enfermedades respiratorias, diabéticos, enfermos renales, asplenia, enfermos hepáticos, enfermos neuromusculares, pacientes con inmunosupresión, obesos mórbidos y niños menores de 18 que reciben tratamiento prolongado con ácido acetil salicílico) y, en última instancia, las mujeres embarazadas.
En toda la región, son más de un millón y medio de personas las que se encuentran incluidas en estos grupos preferentes, de las cuales se estima que 160.922 pertenecen a la provincia de Córdoba. Para el inicio de la campaña, el Ministerio de Sanidad ha distribuido hasta el momento casi 700.000 dosis en Andalucía, de las cuales cerca de 70.000 irán a parar a los centros cordobeses y servirán para atender a la mitad de la población de riesgo que se prevé vacunar. A medida que avance la vacunación se irán distribuyendo más inyectables.
La previsión es que a principio de año la vacuna esté disponible en las farmacias, aunque dependerá de la evolución de la pandemia, de la demanda que exista y de la capacidad de producción de los laboratorios que fabrican las vacunas.
Aún queda por confirmar cómo se venderá esta vacuna en las farmacias, pero el Ministerio de Sanidad ha adelantado que previsiblemente se podrá comprar en formato monodosis con receta médica.
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