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| FESTIVAL GUITARRA |
CULTURAS |
Ed. 337 |26
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El padre de la guitarra andaluza visita Córdoba
La Sala de Exposiciones Cajasur ofrece una muestra de este instrumento flamenco y profundiza en la figura de Antonio de Torres
Guadalupe Carmona g.carmona@lacalledecordoba.com
Son obras de arte no sólo por su belleza o laboriosidad, sino también por su valor histórico. Se trata de las llamadas guitarras Torres, aquellas que creó el que está considerado como el padre de la actual guitarra de flamenco. Algunas de ellas se podrán contemplar junto a otras guitarras andaluzas en la Sala de Exposiciones Cajasur hasta el 14 de julio, en una muestra que es única en el mundo por las joyas que ha conseguido reunir.
Una muestra única
Y es que, como cuenta la comisaria de la exposición, Alicia Reguera, “es la primera vez que se pueden ver y escuchar tantas guitarras de Antonio de Torres en una misma ciudad”. En este sentido, la muestra acogerá 12 guitarras originales del constructor almeriense, pero otras cinco serán utilizadas en algunos de los conciertos del Festival de la Guitarra, más la que tocó Javier Riba en la inauguración de esta exposición.
Una exposición que se encuentra dentro de las Jornadas de Estudio del Festival y se centra en la figura de Antonio de Torres, un guitarrero que realizó una serie de modificaciones en este instrumento a mediados del siglo XIX dando lugar a la guitarra andaluza actual. Así, junto a las 12 obras de este pionero, la Sala de Exposiciones Cajasur acoge tres réplicas de sus instrumentos y 31 guitarras procedentes de todas las provincias de Andalucía salvo de Almería, donde no se ha encontrado ningún constructor.
Un desfile de formas y colores
De este modo, la sala ofrece al público la posibilidad de contemplar 46 guitarras que están datadas desde 1803 hasta nuestros días. Un recorrido histórico necesario, según cuenta Reguera, “para ver la importancia que tuvo Antonio de Torres en la construcción de este instrumento. De este modo, en la muestra se ve la evolución de la guitarra andaluza, contemplando las diferencias entre las que se hacían antes y las que se hacían después de él”.
Aunque, en este sentido, la diferencia está sobre todo en el sonido que se obtiene de tocar unas y otras, visualmente las primeras guitarras son más barrocas. “Luego se van afinando las líneas y el grosor de las maderas”, comenta Reguera. También el tamaño de las guitarras de Torres varían, pues si comienza haciendo este instrumento más pequeño, va alargando la figura del mismo después. En suma, “el visitante va a ver obras de arte, un trabajo artesanal con maderas nobles, con diferentes embocaduras en nácar o madera”, continúa la comisaria de la muestra.
Una guitarra insuperable
Un arte muy prolífero en Cádiz, de donde más guitarras hay en la muestra, por “la facilidad que tenían de adquirir maderas”. De hecho, en Antonio de Torres y la Guitarra Andaluza, que es como se llama la exposición, se podrán contemplar, entre otros, instrumentos de los Pagés, una amplia familia de constructores gaditanos que han ido heredando el negocio de una generación a otra.
También se podrán ver guitarras de Jhon Ray, José Rodríguez Peña, Paulino Bernabé, Melchor Moya, Manuel Guerra, José Recio y José Pernas. Aunque sin duda destacan La suprema y La invencible, dos guitarras Torres de gran importancia por su calidad, y la joya entre las joyas, La leona, de 1856, “la guitarra más apreciada del mundo porque su buena sonoridad no ha sido superada por ninguna”, termina Alicia Reguera.
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